La escalofriante y verdadera historia de The Bye Bye Man

La verdadera historia detrás de una serie de experimentos de tablero de Ouija que dieron lugar a la aterradora leyenda de Bye Bye Man.

La historia de Bye-Bye Man, tal como la cuenta el “historiador de lo extraño” Robert Damon Schneck en la historia The Bridge to Body Island , comenzó en la ciudad de Sun Prairie, Wisconsin, en el otoño de 1990.

Un amigo cercano de Schneck , un estudiante graduado con un título en Antropología Cultural, vivía allí con otros dos amigos cuando recibieron una vieja tabla Ouija que alguien había encontrado en un ático.

Los tres amigos decidieron realizar una serie de experimentos con la tabla para probar el efecto inconsciente atribuido al movimiento fantasmal del apuntador.

Lo usaron de varias maneras diferentes, incluso anotando las respuestas en lugar de decirlas en voz alta y con los ojos vendados, en la oscuridad, mientras uno de ellos miraba con una linterna para registrar las respuestas.

Hicieron contacto constante con una entidad que se llamó a sí misma el “Espíritu de la Junta”, que parecía controlar y limitar a las otras entidades con las que les permitía comunicarse. 

Ninguno de ellos, aparentemente, eran espíritus que alguna vez habían vivido, sino más bien una especie de conciencia de libre alcance. Cada entidad parecía tener personalidades individuales y discernibles expresadas por las palabras que usaban y la forma en que movían el apuntador.

El Espíritu de la Junta solo les permitió comunicarse con aproximadamente 8 entidades diferentes, afirmando que era para protegerlos de las malignas. Pero siguieron presionando para hablar con los demás, ansiosos por ponerse en contacto con un espíritu que realmente había vivido para que pudieran obtener detalles que pudieran intentar verificar.

Finalmente, a lo largo de varias sesiones, un espíritu vino y contó la historia de Bye Bye Man, un huérfano albino nacido en Louisiana que finalmente se convirtió en un monstruo que extinguió la vida de muchos, a los cuales les robaba sus ojos y lenguas para coleccionarlas en un saco.

Cuando preguntaron dónde estaba el hombre de Bye-Bye, el espíritu dijo que aún existe como espectro, e iría tras cualquier persona que se atreviera a convocarlo.

De esa historia es como el mundo conoció a The Bye Bye Man.

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